Mujeres Lencas se meten al negocio del café

. Ampliar imagen Las mujeres campesinas miembros de COMUCAP

Hace cinco años estas campesinas de Santa Elena, Cabañas y Chinocla, enviaron un quintal de café a Alemania con la esperanza de que un día observarían un camión cargado con varios sacos saliendo de sus comunidades. Ampliar imagen

Un grupo de mujeres campesinas lencas, que a principios de 1990 decidieron organizarse para hacer valer sus derechos, ahora son empresarias de éxito gracias al café orgánico que cosechan en la sierra de Márcala, la Paz.

Ellas fundaron la Coordinadora de Mujeres Campesinas de La Paz (Comucap), porque se sentían Ampliar imagen vulnerables ante el género masculino, pero esa organización en este momento la plataforma que les permite exportar un café orgánico que ha conquistado el gusto de un segmento del mercado de Ale­mania.

Hace cinco años, estas campesinas de Santa Elena, Cabañas y Chinocla, enviaron un quintal de café a Alemania con la esperanzas de que un día observarían un camión cargado con varios sacos saliendo de sus comunidades.

Para fortuna de las 255 integrantes de esa organización, el sueño se les materializó. En lo que va de 2011, han logrado embarcar, con destino Alemania, cuatro contendores llenos de sacos de café en oro.

"Comenzamos con un saco, después mandamos tres. Luego los primeros contendores, -con 336 cada uno", recordó Edith Villanueva, sub coordinadora de Comucap, en el preciso momento que embarcaban en Puerto Cortés el cuarto envío de sacos.

EI café producido y exportado por Comucap cuenta con el respaldo de los certificados de las organizaciones Fairtrade (Comercio Justo), Usda, Organic y Rainforest Alliance que les abre las puertas a los nichos de consumidores de productos orgánicos en cualquier mercado de Europa. . Ampliar imagen Heydi Contreras y Dalila Aguilar, mujeres campesinas de COMUCAP de visita en Alemania donde uno de sus socios en una tienda de comercio justo.

Villanueva afirma que "el café ha sido el medio para mejorar las condiciones de vida de las mujeres cam­pesinas. Se supera la pobreza y también se baja el nivel de violencia de género, porque no se depende del hombre".

"Nos pagan 195 dólares por quintal y este año nos darán 30 dólares más de premio, por el ‘Flo’ (certificado)", dice.

Parte de rentabilidad lograda por la comercialización es invertida en el mejoramiento de la infraestructura Ampliar imagen de la empresa, por ejemplo, ellas ya cuentan con un laboratorio que es dirigido por una catadora, hija de una de las campesinas, que aprendió la profesión en Dinamarca y Estados Unidos.

Además de lograr cautivar a los consumidores alemanes, las campesinas de la sierra de Márcala lograron en 2009, en Francia, ganar el Premio Bronce de Café Arábica, al obtener el tercer lugar en Feria Internacional de Agricultura de París. Ampliar imagen
El café de estas campesinas ha sido vendido en Alemania distinguiendo el nombre de su organización, Comucap, y próximamente será comercializado con la marca Santa
Elizabeth, para destacar la labor del género femenino. . Ampliar imagen Así se ve el envase del café hondureño de COMUCAP que se comercializa entre otros en Hamburgo, Alemania.

Para Villanueva y todas sus compañeras, "el café es un medio que ha servido para crecer económicamente" y ellas son de la convicción de que este rubro "también puede ayu­dar a más personas en Honduras a salir de la pobreza”.

Reproducido con el gentil permiso del diario “TIEMPO” de San Pedro Sula (edición del 27 de junio de 2011).